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¿Es OBLIGACIÓN DISTRIBUIR UTILIDADES

Uno de los temas esenciales en la gestión financiera es la distribución de dividendos y es aquí donde surge la pregunta si las ganancias que proporcionalmente le corresponde a cada uno de los socios o accionistas, ¿es obligación legal su distribución o bien es una soberana voluntad de los empresarios?

Por nuestra labor de asesores en el ámbito empresarial y tributario, en reiteradas oportunidades los financieros o bien los socios de determinada entidad empresarial nos han preguntado si hay algún inconveniente legal que la empresa desde hace diez, veinte o más años no ha distribuido utilidades y obviamente su acumulación se visualiza en el balance general de cada ejercicio anual.  Al respecto es importante indicar que en la mayoría de las jurisdicciones del mundo no es una obligación legal la distribución de ganancias y en Guatemala no es la excepción, puesto que tanto en el Código de Comercio (CdeC) como en la Ley de Actualización Tributaria (LAT) no hay regulación que obligue repartirla.  Es de aclarar que conforme al CdeC, dependiendo del tipo de acciones, por ejemplo uno de ellos las preferentes, se puede establecer que tendrán una garantía de recibir determinado porcentaje de rendimiento cada año, pero tal situación depende de lo que los socios establezcan en la escritura de constitución de la sociedad, por lo que se ratifica que la distribución es una voluntad autónoma de los socios. En otras palabras, una empresa puede permanecer funcionando y no distribuir las ganancias.

Desde el punto de vista financiero los socios pueden tomar la decisión de no distribuir dividendos considerando entre otros factores los siguientes: a) Al no desembolsar efectivo, ello puede suplir la necesidad de acudir a fuentes de financiamiento externo, ya que el capital al permanecer en la empresa puede ayudar a la expansión del negocio, innovar, mantener la competitividad y enfrentar nuevos desafíos; b) Al disponer del capital de trabajo que representa las utilidades no distribuidas puede coadyuvar a la capacidad de la empresa para adaptarse a las situaciones imprevistas o bien aprovechar oportunidades estratégicas; c) En los primeros años de una empresa las ganancias no distribuidas ayudan a su fortalecimiento y estabilidad, de ahí aquella expresión que reza: Empresarios pobres, empresas ricas.  La razón es porque si en los inicios se dispone de todas las ganancias, ello puede llevar al colapso del negocio.  En otras palabras empresas en crecimiento pueden requerir más inversión, mientras que las empresas que han adquirido madurez, estabilidad, presencia, cartera de clientes permanente y en crecimiento, podrían tener más margen para distribuir ganancias.

En Guatemala lo que grava la LAT con el cinco por ciento de retención del impuesto es la distribución de utilidades, pero no obliga a que las mismas se distribuyan, por lo que, en definitiva, la repartición de dividendos es una decisión empresarial y los socios o propietarios al determinar   entregar los rendimientos, es recomendable que consideren evaluar el equilibrio entre los intereses de los accionistas, la estabilidad financiera y las necesidades de inversión al tomar dicha decisión.

La clave de una buena gestión empresarial entre otros factores más está en encontrar la ecuanimidad apropiada entre retribuir a los accionistas y asegurar el progreso y el auge de la empresa con visión a largo plazo.



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